…Y se dieron el ‘sí quiero’ rodeados de sus cinco hijos en un restaurante maravilloso rodeados de naturaleza. En una boda civil en la Font del Lleo, Ricard y Mónica sellaron su amor en presencia de sus tesoros más preciados, sus pequeños retoños y de sus familiares y amigos.
n nAl ser una boda civil, Ricard eligió un conjunto informal que no le quitaba prestancia. Con pantalón blanco de algodón a juego con la blusa, también blanca con cuello mao y chaqueta americana de color azul añil, Ricard estaba muy atractivo y preparado para decirle a Mónica que pasaría el resto de su vida a su lado.
n nPor su parte, la novia no quiso ser menos y con un maravilloso traje blanco en palabra de honor y con falda en volantes que le daba un aire vaporoso y romántico, Mónica se engalanó para jurarle, a Ricard, amor eterno. Apenas enjoyada para resaltar su naturalidad, Mónica llevaba un ramo tipo bouquet precioso, donde las rosas naranjas y blancas le daban el toque de color justo y necesario. Cubría su espalda una pequeña estola de gasa blanca y su pelo caía sobre sus hombros desde un semirecogido.
n nMónica y Ricard eligieron una fastuosa limusina blanco que llegó al restaurante, ubicado en una de las zonas más privilegiadas de la Ciudad Condal.
n nFue una boda maravillosa, llena de romanticismo y amor, de elegancia y naturalidad donde no faltaron los encantados invitados vitoreando a los recién casados.
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